-:- Espacio entre luces bajo el mar -:-
Retumba ruido de ciudad en mi ventana y ya no me deja dormir. Se siente una bendición incómoda, y más alla del pegajoso calor, sonrío.
Es extraño, nunca me puse a pensar qué pretendía de hacer en este espacio. Tal vez sí, pero... ¿cuántas veces hice exactamente lo que había pensado? Navegar las aguas de un destino que te arrastra (o escribir a contrarreloj en un cyber que se acaba) te enseña que las cosas no tienen un lugar, solo fluyen al pasar.
(Sí que simpático, todo rima)
No hace mucho, pero hace tiempo ya que estoy en Barcelona. Hace tanto que quería estar acá, que no recuerdo cuando empecé a quererlo. But.. here I am. Y poco a poco, aunque no como yo esperaba, las cosas van sucediendo. Flor llegó hace ya un par de semanas, y no podría pedir más.
Es extraño... (Qué no es extraño). Pero a la vez tan familiar. Cómo un gran deja vu, tenue, que no acaba. Hay un cierto deje de inestabilidad. La posibilidad del total fracaso, de fallar, de volver a casa famélico, con la mirada caída y el corazón hecho piedra entre las manos.. y eso, tal vez eso es lo que lo hace sentir tan bien. Al borde del abismo los colores son siempre más intensos.
Si bien pude (o puedo) considerarme altivo e incluso algo egocéntrico, las victorias siempre fueron mias. Tan sutiles como imposibles de compartir. Siempre quedaron atrapadas entre mis dientes en algún momento fugaz, en una sonrisa torcida mirando a la nada, recordando, sientiendo, sabiendo. Sin embargo ahora siento la necesidad de compartirlo, de una manera extraña como es esta. Escribiendo un sentimiento en un espacio vacío, etéreo y lejano, inexistente. En una isla perdida en el mar, por donde a veces pasan perdidos, viejos fantasmas del pasado (o que somos todos nosotros sino?). A ustedes, Salud!
Y ahora, sin más. Con es sonrisa torcida pintada en el corazón, seguiré mi camino. Les deseo suerte.
Nos estamos leyendo.
Es extraño, nunca me puse a pensar qué pretendía de hacer en este espacio. Tal vez sí, pero... ¿cuántas veces hice exactamente lo que había pensado? Navegar las aguas de un destino que te arrastra (o escribir a contrarreloj en un cyber que se acaba) te enseña que las cosas no tienen un lugar, solo fluyen al pasar.
(Sí que simpático, todo rima)
No hace mucho, pero hace tiempo ya que estoy en Barcelona. Hace tanto que quería estar acá, que no recuerdo cuando empecé a quererlo. But.. here I am. Y poco a poco, aunque no como yo esperaba, las cosas van sucediendo. Flor llegó hace ya un par de semanas, y no podría pedir más.
Es extraño... (Qué no es extraño). Pero a la vez tan familiar. Cómo un gran deja vu, tenue, que no acaba. Hay un cierto deje de inestabilidad. La posibilidad del total fracaso, de fallar, de volver a casa famélico, con la mirada caída y el corazón hecho piedra entre las manos.. y eso, tal vez eso es lo que lo hace sentir tan bien. Al borde del abismo los colores son siempre más intensos.
Si bien pude (o puedo) considerarme altivo e incluso algo egocéntrico, las victorias siempre fueron mias. Tan sutiles como imposibles de compartir. Siempre quedaron atrapadas entre mis dientes en algún momento fugaz, en una sonrisa torcida mirando a la nada, recordando, sientiendo, sabiendo. Sin embargo ahora siento la necesidad de compartirlo, de una manera extraña como es esta. Escribiendo un sentimiento en un espacio vacío, etéreo y lejano, inexistente. En una isla perdida en el mar, por donde a veces pasan perdidos, viejos fantasmas del pasado (o que somos todos nosotros sino?). A ustedes, Salud!
Y ahora, sin más. Con es sonrisa torcida pintada en el corazón, seguiré mi camino. Les deseo suerte.
Nos estamos leyendo.

