martes, agosto 08, 2006

. : ... proa hacia la Nada ... : .

Rara vez sucede. Pero hay instantes en los que sentís que sabés, exactamente, dónde querés estar, dónde está ese rincón del que, en este mismo momento, serías parte... ese lugar en el que no serías un objeto más del panorama, sino la escencia misma de la estructura, de aquel rincón... Son las 2 menos 20 en Cornellá y sentado en mi escritorio, en plena jornada labural, por un instante, siento que sé exactamente dónde me gustaría estar.
...una esquina de veredas arruinadas. una barandilla de hierro, verde inglés, herrumbrada por el tiempo, sosteniendome frente a un árbol viejo y desteñido. Leo cuentos de Cortázar entre miradas a un cielo celeste blanquesino, plagado de pequeñas nubes; nubes de otoño y un sol que no se anima a asomar por encima de las hojas de este viejo y flaco árbol que hoy se le dio por cubrirme. Pasan autos, colectivos, gente, todos pasan. Quedo yo y las hojas vencidas que bailan una triste historia con el viento y me distraen de estas penas plasmadas en papel...
Y tal vez es eso. Sólo eso. Ese pequeño rincón en mi alma, dónde sueño escapar.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Seguis escribiendo como en los mejores tiempos chabon. Me gustaria saber mas de tu vida. La verdad perdimos mucho contacto y yo te sigo apreciando como ayer.
Me encuentro en un momento re lastimoso pero no quita ke una amistad y persona como la tuya tengan mi interes.
Gracias por tus palabras y nada...
Espero ke sigas bien y ke en algun momento la vida nos de un encuentro, no importa si es breve, pero encuentro al fin.
Un abrazo gigante.

2:13 a. m.  

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