miércoles, septiembre 21, 2005

- : - Whisper - : -

Y grité te amo en un suspiro, mientras bajaba la mirada y seguía nuestra sombra en una esquina. Seguías flotando sobre las baldosas, tan lejos de mí, a sólo unos centímetros de aire, q entre nosotros se hace espeso, y pesa más que el acero. Tu mirada perdida, tu mentón altivo, bailan al vaivén de tus pasos. Yo te espió, agazapado en mi interior, en ese rincón de sombra sobre mi pupila, desde ahí, escondido, te espío. Hace rato ya que dejamos de hablar. No es que no tenga que decirte, es q todo me parece trivial. Pienso decir cosas grandiosas, interesantes, divertidas, pero cuando salen de mi boca me doy cuenta q no soy más que un pobre renacuajo cantando un croar a la luna. Lo siento, sólo puedo observarte. Hay quienes nacimos para aprender a caminar, vos naciste para aprender a volar. Me siento sólo un peso a tu alrededor, una mancha en un dibujo, esa raya en el CD, esa mugre que no sale del borde del pasamanos. Estoy ahí y te ansío. Te admiro, te adoro. Te respiro con cada mirada, te alabo con cada sonrisa. No, no es que sea exagerado, es que hoy iba a ser un día más y ya no lo es, porque todos mis días son días. Ese maldito sol que nunca para de salir, esa humedad que te hace sentir como la lengua de un chancho engullendo un pedazo de grasa, molesto, acostumbrado al seguir... siempre seguir, a nunca poder parar. Porque no, parar no es opción, eso es para los que pueden y yo no puedo. Soy de los que están ahí para servir de colchón, no para descansar en paz. Sí, en paz se descansa, pero para eso falta. Mientras, los días pasan. Pero... hoy no es hoy. Hoy no existe. Hoy es un día que no está en mi vida. Vos me sacás de mi vida. No, no es mi vida. Con vos sale la luna, la noche se hace fresca y la belleza aparece hasta en la mirada de ese gato sucio que nos observa asustado desde la vereda de en frente. Sí, vos también lo viste, me miraste... sonreíste... ves... no, no es mi vida, si lo fuera, algo habría que este mal, algo habría en vos que estuviera mal. Pero no hay... ¡no lo hay!.. Y me desespera.... me desespera pensar que va a terminar. Que vamos a llegar y tendré que despedirte... no quiero... no quiero que te vayas, no quiero que me dejes. ¡Es muy cruel!.. Pero, cómo pedirte... cómo decirte... yo sé que no es así. Yo camino, vos flotás. Tan simple como eso. No soy yo... bastante suerte tuve con conocerte, con que me sonrieras cuando, rojo de vergüenza, me animé a pedirte un espacio en el subte. Es que es tan obvio... yo nunca debería haberte conocido. Ya encontraré alguna piba, alguna que sea de esas que hay por ahí, que me cuide, que me quiera un poco, que se encargue de la casa, que quiera mis chicos, que los críe y me aguante... no como vos... vos sos algo más. Vos estás fuera de todo esto, de este universo... de mi universo. En el tuyo existe una grandiosidad... una luz que nace de tus ojos y hace cambiar a todo lo que vemos. Hoy rodaron lágrimas por tus ojos, y yo nunca había conocido tanta belleza... nunca... Luego, cuando logré reaccionar, casi se me para el corazón. Pero me miraste sabiendo qué te iba a preguntar, y te limitaste a sonreír... no hizo falta más... ves... sos de otro mundo. Yo... yo no tengo eso... yo no entiendo eso... yo soy de los que miran la tele por la noche para conciliar el sueño... vos no dormís, vos sos un sueño por el día..... Ya falta menos, un par de cuadras nomás... y te espío... y seguís ahí... tan hermosa.... tan impecable... tan... Ah... Y otra vez... te grito un te amo en un suspiro...

::: Este escrito es bastante viejo. Salió rápido y pocos lo conocieron, pero siempre me gustó mucho. Es simple, y tiene algunos errores gramaticales, pero me gustan, ese aire amateur y no siempre correcto le da una sensación de completa sinceridad. Lo encontré pululando por esos cds que uno graba pero nunca lee, que están llenos de basura perecedera, y que, tan sólo unos meses después de haber sido grabados, ya no sirven para nada. Sin embargo estaba allí varado, como esperando ser reencontrado. El tiempo, las continuas mudanzas y viajes de un lado al otro, han hecho que pierda tantas cosas... desde libros de alemán, a esos vita-nautas que en su momento nos acompañan, y alegran frías noches de invierno y aburridas tardes de verano. Pero que no se malentienda, esto no es un reproche por la lejanía, todo lo contrario, si el lazo se ha perdido es pq los caminos se han separados.. quién dice que de no haberse separado seguirían aun ligados? es imposible saberlo. Y asi también hubieran surgido nuevos, como lo hacen hoy, a tantos días y kilómetros de distancia. En estas demolidas islas del mar del tiempo valió la pena cada sonrisa, cada palabra, por más que se haya perdido, entre cabronas olas de tormentosa. Recuperar pequeñas, efímeros joyitas, como este texto, es a veces, desafiar al tiempo y recordarle a él, que siempre olvida, que podrá borrar de la faz de la tierra los castillos de arena que con tanto amor y sacrificio construimos, pero nunca las conquistas que llevan clavada nuestra bandera en un corazón. Y cronos, que siga con su banquete.
::: A los imaginarios ojos tristes, que siempre cuentan historias, quieran o no.