viernes, junio 23, 2006

.: ...Esa tibia calma previa a la tormenta :.

Hacía tiempo que no me sentía tan cansado. Un cansancio en conjunto. No es puramente físico, puramente mental o putamente emocional. Es... simplemente cansancio. Hace una semana que duermo un máximo de 5 horas y pico. Horas dormidas como el culo, entre el calor de Barcelona y el infierno de los sueños. Estoy tan tarado que ni yo me aguanto. Torpe, idiota, incapaz de hilar cualquier pensamiento que requiera más de un simple razonamiento... y esta hora, hasta estos últimos me cuestan. Es extraño, porque si bien hace tiempo que no estoy así, recuerdo muy bien diversas épocas en que este estado era casi mi favorito. Tengamos en cuenta que aparte de la irrebocable estupides también prevalecen otras características no menos llamativas. Una de ellas es la capacidad de abstracción. Es increible la facilidad con la que uno se pierde en sus pensamientos. Y remarco el verbo "perder". Porque a diferencia de aquellos momentos más lúcidos en los que se nos antojan las más diversas cavilaciones, en esos momentos las manejamos, o al menos lo intentamos. Las llevamos de un lado para el otro. Previniendo consecuencias, forzando -in-(y o)-concientemente- desenlaces. Sin embargo en momentos como estos la incapacidad de enfoque nos convierte en el espectador de una obra que se despliega asombrosa, insólita, bajo el mando de los más profundos deseos, miedos y pensamientos... el inconciente toma forma en un apacible y a la vez enérgico director de obra. Orquestando nuestro pasado, presente y futuro, se escapa la realidad, o simplemente nosotros nos escapamos a ella. Que hermosa cración la imaginación. Que bella, cual daga dorada, es la flama de los sueños. Bella y como tal, peligrosa. Dolorosa por momentos. Libre.... tan libre de todo que nos atormenta a nosotros mismos, que vivimos atado a nuestras limitaciones, a las reglas que nacieron del miedo a la porpia vida. Y tan vivas son nuestras experiencias cuando se apaga por momentos la racional conciencia... Bueno, en síntesis. El cansancio hace estas cosas. Y como todo lo que a alguien le gusta, es digno de compartirse. Por eso lo pongo aqui, hoy. También porque estoy aburrido y tengo ganas de irme. Y gracias a esto ya se han hecho las 6 menos 10... ya era hora.. Hasta el próximo equinoccio....